Conversamos con Iván Pérez, doctor en Oceanografía de la Universidad de Concepción y profesor e investigador del Centro i-mar de la Universidad de Los Lagos, para conocer con mayor detalle cómo afecta el sistema climatológico en la industria.
¿Cuáles son los riesgos para la salmonicultura con este fenómeno climático?
El fenómeno de El Niño amenaza a la salmonicultura debido a la inmovilidad de los peces en aguas cálidas, por lo que podría aumentar la mortalidad si no se toman medidas preventivas. A diferencia de las especies pesqueras, que pueden migrar a mayores profundidades para encontrar aguas más frías, los salmones se encuentran limitados en su capacidad de desplazamiento y no pueden escapar del calentamiento de las aguas, lo cual aumenta su vulnerabilidad.
¿Cómo se evidencia la llegada de El Niño?
El fenómeno climatológico llega a la Patagonia a través de alteraciones meteorológicas y calentamiento superficial. El evento se clasifica según anomalías de temperatura, donde un aumento de 2,5 a 3°C sobre el promedio califica como un Niño “muy fuerte”, similar a la situación experimentada entre 2015 y 2016.
¿Qué pasa con los salmones tras el repentino cambio de temperatura en el océano?
Un evento muy fuerte aumenta las temperaturas y podría activar floraciones de algales nocivas (FAN). Asimismo, provocaría una disminución en los niveles de oxígeno, ya que el calentamiento excesivo reduce la capacidad de retención de gases en el agua.
¿Qué otros factores ambientales pueden afectar a los salmones?
Además de El Niño, es necesario considerar el Sistema Anular del Sur (SAM). La combinación de un SAM positivo con El Niño genera condiciones climáticas de alta radiación solar, sequía y falta de precipitaciones, lo que agrava el estrés ambiental sobre los salmones.
El SAM es un proceso que involucra vientos que rotan alrededor de la Antártida. Un SAM positivo mantiene vientos secos sobre la Patagonia, mientras que un SAM negativo trae humedad. La combinación actual de SAM positivo y El Niño genera un escenario seco y desafiante para la zona.
¿Cuáles son las recomendaciones hacia los salmonicultores para evitar un escenario negativo en los cultivos?
La industria debe estar preparada para el peor escenario sin depender de soluciones externas o estatales, dado que los impactos en la Patagonia suelen manifestarse con un desfase de hasta ocho meses respecto al calentamiento inicial en el Ecuador. El Centro i-mar recomienda mantener las medidas de atención vigentes durante toda la primavera y el próximo verano, e incluso permanecer en alerta por seis a doce meses, lo que implica mantener operativos los buques de traslado de biomasa, y tener listos todos los sistemas de mitigación para activarlos de inmediato ante un eventual escenario de mortalidad.